viernes, 7 de agosto de 2015

MUJERES

Hoy hace diecinueve años que murió mi abuela, una gran mujer...

siempre que la recuerdo lo hago con mi mente de niña,

pues eso era yo cuando ella se marchó, una niña.



Y en este punto, caigo en la cuenta de que mi vida ya suma más años sin ella,

que con su compañía...

Y sin embargo, esos quince años, se me antojan una vida entera.

Será que en realidad , todavía permanece en mí,

y así será siempre. 



Imposible aislarse de los que nos antecedieron,

ella está en mí, en mi madre  y en todas las mujeres de mi familia,

que somos unas cuantas....

En cada gesto, en cada movimiento, hay un hilo invisible que nos conecta.



Pero mis recuerdos de niña, tiernos, intactos, hermosos....

hoy se tiñen de una consciencia mayor.



En un intento por mantenerlos, procuro no importunarlos, 

y sin hacer mucho ruido, sitúo al ladito, los de mujer adulta, 

con otra lupa, con otra perspectiva, con otro mirar, con otro sentir...

el que dan los años y los lamentos.



Hoy veo a una abuela, 

pero también veo a una madre y a una hija, 

y a varias más.

Mujeres, madres, hijas, abuelas...

con sus aciertos y sus errores,

dándose a cada paso, recibiendo lo que obtienen,

-Eso hice, lo que pude- Se oye decir,


 -lo que pude... Y no miente...



                                                                                                          -  Vanesa Rodríguez-