Porque todo sujeto está "sujeto" a un complemento directo que concreta y / o justifica la acción del verbo, y gracias a este complemento directo que nos acompaña a cada uno de nosotros (aunque no siempre nos sintamos orgullosos de él e incluso no lo reconozcamos como propio...) pues gracias a él puedo disfrutar de la belleza de reconocerme en cada palabra, en cada signo de puntuación, de interrogación... y sonreír al coger aire cada comienzo de mis imprescindibles puntos suspensivos....
jueves, 8 de octubre de 2015
TE ECHO DE MENOS
Te echo de menos...
mi pecho tiene una grieta...
y por ella te llama,
alguien se asoma y grita, lamenta, llora, gime...
a veces, sonríe.
Te echo de menos...
noto tu ausencia como una losa fría,
sobre mí...pesa.
Te busco dentro de mí,
te hallo...y quisiera acurrucarme contigo.
Te echo de menos...
tengo ganas de llorar,
de llorarte...
a ti, a mi, a nuestras horas,
y siento deseos de hablarte.
Te echo de menos,
me digo que tengo que ser fuerte,
que tengo que cumplir mi parte del trato,
y caminar...
y eso hago, pero.....
Te echo de menos,
hoy si, demasiado....
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